Toda persona con la que he compartido algún viaje ya conoce que mi sueño europeo siempre ha sido Islandia. Con el amago de quiebra financiera del año pasado y con la ininterrumpida historia del volcán fumador creo que se ha degradado un poco el concepto, pero, afortunadamente, encontrar un video como éste me hace volver a generar sonrisas e ilusiones(y empezar a mirar vuelos).
Maldito paraíso, tengo que ir pronto, lástima que este año ya tenga mis 3 viajes programados. Maldita cuna de artistas como Björk o los geniales Sigur Rós, creo que la aventura helada sería inigualable. Para más inri, la nueva joya de la corona es Oláfur Arnalds, que hace unos temas tan sensoriales (como va creciendo el ritmo de la canción de forma sublime...) como 3055.
Me encuentro en un estado intermedio de lucidez: estoy eufórico a ratos, me entra apatía que calmo en casa embobado viendo series otros tantos. Recuerdo cosas del pasado muy pasado, y las mezclo con situaciones que viví hace menos de un día. Siento que navego por el mediodía de mi memoria, y tengo una montaña rusa de sensaciones yuxtapuestas.
Habrá que dejarse llevar entonces
Desde que he remodelado mi habitación no paro sino de tirar cosas antiguas. Cosas que ya no me valen para nada. Hoy le ha tocado el turno a mi mochila favorita. Pero ya era hora de comprarme una más, si no bonita desde luego más útil. Renovarse o morir que se dice.
Bye bye, bonita, fue bonito mientras duró
Sigo caminando por el sendero angosto, cada vez con más pausa, cada vez más sosegado, analizando los arbustos que encuentro alrededor, y fotografiando los bellos. No tengo prisa, ni miedo de lo que pueda venir por detrás. En esta senda no caben aviones, ni barcos, ni camiones, ni nada que enturbie el paisaje. Me dirijo a un sitio donde ni los coches van. Allí te espero.