El cielo estrellado siempre me calma. Es un pequeño placer mundano, no siempre al alcance de la mano.
Me gustaría poder irme a un monte (a lo película americana) donde tirar una mantita a cuadros en el suelo, tumbarnos, mirar al cielo, y pasar un par de horas en silencio viendo algo como lo siguiente. Sería espectacular. Y más contigo.
La música de Sigur Rós ayuda, ya lo creo. La fuente original, con muchos más datos, aquí.
Anoche soñé de nuevo con ese paisaje bucólico que se repite eventualmente en mi vida narcótica. En ese sueño, a veces, aparece ella, se deja ver, se deja seducir, me deja disfrutar de sus formas, me despereza el alma.
La musa.
Anoche decidió aparecer. Tan bella como la recordaba, con esos cabellos largos mecidos por el viento y esa mirada punzante. Se acercó, y me pidió que la acompañase. Todo sucedió de forma perfecta entre los dos. Correteábamos por calles imposibles, tomábamos imposibles combinados de jugos minerales, descansábamos mirándonos a los ojos, hacíamos manitas.
Pasaba el tiempo. La musa parecía que se iba, se desvanecía, la musa se quedaba, se hacía carnal. Ser intermitente, me embelesaba.
Después de una noche de amor gloriosa, no pude sino quedarme ensimismado en su contorno, en ella, mientras se recostaba e intentaba descansar. Mientras yacía repasé su cuerpo con mis manos temblorosas entretanto que le volvía a susurrar las palabras más bonitas que tenía para un ser tan especial, aunque ella no las oía; ya había saltado a otro sueño más profundo. Al tiempo, agotado de ser tan feliz, yo también caí ante Morfeo.
Desperté bajo el atropello de la alarma del móvil. Maldita rutina que me hacía volver al hastío. Ahora miro el reloj continuamente, en aras de que llegue la noche, que llegue una noche en la que soñar de nuevo con ella, si es que quiere aparecerse.
See the time we shared it was precious to me But all the while I was dreaming of revelry
Gonna run like a stream down a mountainside With the wind at my back I won't ever even bat an eye Just know it was you all along who had a hold of my heartBut the demon and me were the best of friends from the start
So the time we shared it was precious to me All the while I was dreaming of revelry
Dreaming of revelry And I told myself far away you go
It rained so hard it felt like snow Everything came tumbling down on me
In the back of the woods in the dark of the night Palest of the old moonlight