lunes, 27 de diciembre de 2010

Las 3 edades de la mujer


El hielo, la nieve, el agua. Cambios de estado, la misma cosa. Diferente presencia, mismo elemento interior. Puede variar nuestra forma, pero nuestro fondo permanece.

Para hacerlo sonoro, y tras un domingo de paseo agradable, qué mejor que ella, con sus cambios de look y su belleza sublime.


El final de esta canción es,como diría Ted Mosby, awesome.


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domingo, 26 de diciembre de 2010

Error de concepto

Las premisas son erróneas.

Conducía por parajes inhóspitos, contigo al lado. Creí que era el momento de decirte la verdad, le había dado ya más vueltas que un centrifugado, y dilatar más el tema solo podía hacernos daño. Eras preciosa y me volvías loco, pero tenía que hacerlo.

- No estoy enamorado de ti – le dije. Te quiero mucho, me lo paso muy bien en la cama contigo, y se nota que tenemos complicidad en muchas cosas, pero no estoy enamorado de ti. Quizá... con el tiempo… pueda lograrlo, pero a día de hoy no quiero engañarte respecto a este asunto.

Tu cara reflejó contrariedad, te quedaste seria el resto del trayecto, y, al notarlo, yo me puse inevitablemente triste. Te cogí de la mano, y te intenté tranquilizar, hacer las cosas naturales, hacerte sentir cómoda de nuevo:

- Seguro que con el tiempo lo consigo – concluí.

Estúpido de mí. ¿Cómo iba a poder enamorarme de una persona que cada vez trataba menos? ¿Cómo pretendía conseguir volverme loco por ella si me dedicaba a otros menesteres en lugar de pasar el tiempo conociéndola? ¿Cómo podría alinear nuestros futuros calmados si andaba inmersos en pasados turbulentos y presentes oscilantes?

¿Cómo?


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sábado, 25 de diciembre de 2010

Promesas hechas a.k.a. John Butler Trio - Ocean

Aquello no iba.

No es que fuese mal, es que directamente no iba. Tras los meses del principio, en que todo (evidentemente) iba perfecto y creía que eras la persona con la que pasaría el resto de mi vida, meses en los que pensaba que por qué no habías llegado antes, aquello, dejó de ir.

Intentaba salvarlo por todos los medios, inmerso en la ignorancia, ajeno al concepto de que eras tú quien tenías que poner de tu parte y no yo. Pero tus ojos guatemaltecos me podían, y yo no quería dejar de mirarlos cada noche antes de dormir.

Así que a medida que se acercaban estas fechas tan señaladas, compré dos entradas para un concierto de un grupo que ni conocía. Pero solo me apetecía bailar toda la noche contigo. ¿Quiénes serían estos John Butler Trío?

Resultó ser un conciertazo. Encontré un tema de los que me perseguirán a lo largo de mi vida. Lo pasamos genial. Y, poco después, terminamos. Te fuiste nadando a mariposa.

Aquí sigo, preguntándome por qué hay llamas que ni el océano puede apagar.




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viernes, 24 de diciembre de 2010

Feeling Murray


Estoy casi quemado, en proceso de combustión. Quizás me muevo en ambientes con demasiado oxígeno.


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lunes, 20 de diciembre de 2010

Mi casa... teléfono...

Ella me ciuda. Ella me protege. Ella se lleva mis demonios. Ella me sonríe. Ella me abraza. Ella me guía. Ella hace que no tenga miedo a las barreras. Ella me mima. Ella me besa. Ella me hace regalos inesperados. Ella me gusta. Ella me quiere. Ella es preciosa.


Ella mira de una forma como ninguna otra. Ella coge de la mano como ninguna otra. Ella me resguarda del frío como ninguna otra. Ella.. solo ella.


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miércoles, 15 de diciembre de 2010

El pasado no es presente

No sé cómo ni por qué, pero de repente volviste a mi mente. Me engatusaste de nuevo, pero esta vez de una manera muy distinta: desde la distancia. No tuviste que hacer nada, tan solo desaparecer, y esperar a que el azar hiciese el resto. El shuffle me colocó las dos únicas canciones que me recuerdan a ti de manera consecutiva, y como no tenía recuerdos recientes, tuve que ponerme a escarbar en el pasado. Y ambos sabemos lo que tuvimos en el pasado.

A mi mente vino ese verano de charlas diarias, por la noche, con el cielo estrellado, una copa en la mano y la brisa que se genera al lado del Guadalquivir a las dos de la mañana. Recordé especialmente aquella noche en la que, con tan solo una llamada perdida, supiste que estaría en nuestro banquito esperándote. Ese vestido blanco escotado hizo que enmudeciera, pero tu forma de ruborizarte me hizo ver que mi silencio te había dejado bien claros mis pensamientos.

Aquella noche, por primera vez, no nos dimos los dos besos de rigor. Te sentaste junto a mí, aún colorada, me sostuviste la mirada cinco segundos, y luego me elevaste al séptimo cielo.

Ojalá supiera qué fue lo que mandó todo a la mierda.

Goodbye my lover

Te fuiste.

Recuerdo aquel preciso momento con mucho dolor. Ya no estabas. Ya no eras parte de mi vida. Había perdido, en un momento de lucidez tuyo, y solo tuyo, toda la dedicación que yo había empleado en ti durante años de esfuerzo.

Pensaba que mi vida se acababa. Que de las pocas cosas que me hacían sonreir, nunca más sabría. Que te iba a echar de menos. Que no quería tener a nadie que te sustituyese.

Al cabo del tiempo pensé que nada es absolutamente necesario en esta vida. Que todo tiene un pase, que el tiempo todo lo cura, que sabría sobreponerme. Que no merecías mis lágrimas.

Pero luego volviste. Afortunadamente, volviste.

Por favor, no te vayas. Blog, quédate conmigo.


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