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viernes, 22 de marzo de 2013

Noches eternas

Tras salir de aquel bar, mi colega había quedado prendado de la camarera que nos había estado sirviendo. Su cuerpo pequeño y manejable, con ese intenso color rojo que desprendía su rizado cabello, le había gustado desde el principio, y su atracción no hizo más que aumentar al percibir la actitud alegre con la que nos servía y su disponibilidad para cualquier duda que tuviéramos leyendo el extraño menú del lugar.

En el mismo momento en el que cruzamos la puerta y entramos en contacto con la brisa nocturna, nos miramos y supimos que debíamos idear un plan para invitarla a una cita de forma que no pudiera rechazarnos. Lo poco que sabíamos de ella nos sobraba para disponernos a ello, y el primer requisito era actuar con la mayor celeridad posible, pues a las pocas horas se olvidaría de todos los clientes que había tenido aquella noche.

Afortunadamente, jamás salíamos de casa sin contemplar la posibilidad de que tuviésemos que deslumbar a una bella dama, y llevábamos nuestro equipamiento necesario, que en este caso sería tremendamente sencillo. En primer lugar, sacamos nuestra estilográfica y, con una bella caligrafía, escribimos en una tarjeta unas frases cortas para que ella no pudiera dejar de sonreír y se sintiera halagada. Era primordial conseguir una pizca de misterio, ya que se notaba que era una chica que adoraba las sorpresas y que estaría dispuesta a seguirnos el juego. En concreto, la tarjeta decía lo siguiente:

"La comida exquisita, pero el servicio lo superaba. Me has dejado sorprendido, y quiero devolverte el favor. Te dejo la llave de la taquilla 21 del gimnasio 24 horas frente a la estación de autobuses. Tienes hasta las 5am para descubrir qué hay dentro.
El moreno de la mesa 10".

Metimos dicha tarjeta en un sobre del mismo tamaño, introdujimos la llave, y fuimos en busca de un cómplice. Necesitábamos a alguien que le diera confianza y contara con entusiasmo nuestra historia. Sin duda alguna, buscábamos a una abuelita entrañable, y tuvimos la mayor de las suertes cuando la vimos rondar por donde estábamos. Mi colega la embaucó, le pidió que le diera la tarjeta a la camarera y ella aceptó encantada. Incluso le deseó mucha suerte. Esperamos a que la mujer entrara en el bar, cogimos nuestras bicis y nos dirigimos a la estación de autobuses, pasando antes por casa de mi colega para coger dos elementos indispensables.

Una vez llegamos al gimnasio, abrimos la taquilla y dejamos en ella tan solo tres pequeños elementos, uno encima del otro, para que los viera en el orden preciso. En primer lugar, y debido a que mencionó que iría a la cocina a por nuestro pedido "siguiendo el camino de baldosas amarillas", le dejamos una antiquísima edición de "Alice In Wonderland", por supuesto en versión original. Bajo el libro, y debido a su colgante de una mano de fátima y su tatuaje de henna en el tobillo derecho, dejamos una caja de dulces árabes, que forzosamente tendría que gustarles. Y, bajo ella, otra tarjeta, exactamente igual que la primera, en la que ponía simplemente: "Dime que he acertado", junto al número de móvil de mi colega.

Tras avisar a la recepcionista del gimnasio de lo que estaba a punto de pasar, dejé a mi colega en el bar más cercano y yo me fui a descansar.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Amnesia. Desdoble.

Amnesia. No recordaba las cosas que le gustaban y las que no, después de tanto tiempo de ser mitad lo que otros querían que fuera, mitad lo que ella creía que tenía que ser.

A veces te acomodas y te odio, a veces enloqueces y te quiero.


Make love to me one more time before you go away. Why can’t you stay?

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miércoles, 24 de octubre de 2012

Salimos a buscar a la Beldad

Estimada Beldad:

disfrutar de verla es uno de los últimos placeres sencillos de este barrio. Si usted tuviera a bien compartir breve conversación en éste, su local, trataría de convencerla para que compartiera conmigo el resto de su vida.

Si accede a mi invitación, deje por favor coordenadas para nuestra cita en la pizarra de entrada.

Muy suyo, yo mismo, mismamente.

jueves, 4 de octubre de 2012

Silencio y lágrimas


Echo de menos tu silencio
El eco de tus suspiros nocturnos
Miro al espejo
Lo que refleja es extraño
Es vertical

Si estuvieras al lado esta noche
No escribiría ni una sola palabra

Echo de menos tu ruido
El eco de tus miradas diarias
Escucho la música
Lo que dice es extraño
Es doloroso

Si estuvieras al lado esta noche
No caería ni una sola gota

sábado, 29 de septiembre de 2012

En tu espalda quiero meter un andamio


En tu espalda quiero meter un andamio
Echar el cemento
Tu cuello como la columna griega
Y los brazos formando las ventanas

En tu espalda quiero construir mi casa
Y solo bastará sentarse en la acera
Para poder hacerte  lo que más te gusta…



martes, 12 de junio de 2012

Té, quiero

Te
Té bebo a sorbos
Con un limón y azucar té preparo
Como en la vida
Tan dulce y ácido a la vez
Té caliento
Me mojo con té
Y cuando estás en mi
Té siento
En el laberinto de mis venas
¿Por qué té terminas tan pronto?

miércoles, 28 de marzo de 2012

Felicidad, qué bonito nombre tienes

Nunca seré feliz si no controlo mis sentimientos, si estropeo mi jornada por una raya en el coche, por una palabra airada en casa, por un error profesional, por un resultado adverso. Nunca seré feliz si soy víctima de mis emociones, esclavo de mis pasiones o prisionero de estúpidas esperanzas.


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martes, 7 de febrero de 2012

Ojos malditos

Sábado...debí quedarme en casa, ¡qué frío!

... ¿de dónde se estará bajando las series ahora? ¿Que estará haciendo hoy que está casi nevando?

... Veo un grupo de gente a lo lejos y unos ojos en mitad de una plaza, no veo nada más que esos ojos, el resto ha desaparecido, la gente, la plaza, la calle, el frío, y me acerco, ojos, ojos, no puedo apartar la mirada, ojos ... perilla? ....eh?...un momento....es?....

Mierda.


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domingo, 13 de febrero de 2011

The Antlers - Hospice (2009)

“Estás gritando, maldiciendo, enfadada, haciéndome daño, y luego sonriendo, y llorando, pidiéndome perdón”. El horror que supone sufrir un cáncer para el enfermo y sus seres queridos es retratado hasta el más mínimo detalle en ‘Hospice’, el primer disco de The Antlers, una banda de Brooklyn que autoeditó este álbum en marzo, y tras el ruido que ha hecho, lo publicará a lo grande el próximo 18 de agosto.

Peter Silberman rompió con su novia, se mudó de Manhattan a Brooklyn para evitarla y estuvo un año y medio deprimido sin salir de casa. Durante este tiempo se dedicó a grabar, allí mismo, un disco inspirado en un chico (él mismo, claro) que ve morir a una niña de cáncer de huesos.

Las referencias a la enfermedad en las letras, que pueden descargarse desde el blog de Antlers, son explícitas, desde los tubos insertados en los brazos a “lo asonante de los indicadores de morfina”, pasando por una repetida mención al fémur y rozando a menudo lo macabro: “Sylvia, saca tu cabeza del horno. Vuelve otra vez a gritarme y a maldecir todo. Recuérdame otra vez cómo todo el mundo te traicionó”, lo que es además un homenaje a Sylvia Plath, la poetisa, novelista y autora de libros infantiles que se suicidó metiendo su cabeza en un horno.


Lo devastador de todas estas letras, que culminan en la descripción del momento de la muerte en ‘Shiva’, recordarán a muchos a los Arcade Fire que escribieron ‘Funeral’ después de sufrir varias pérdidas en su entorno. Peter decía que le preocupaba que el disco sonara demasiado depresivo. “Es fácil hacer algo verdaderamente deprimente, pero me gustan las historias en que las cosas tocan fondo y de ahí, para arriba”.

Es quizá en esos momentos de subidón donde el grupo recuerda a Arcade Fire: en los intensísimos vientos “pelos-de-punta” de ‘Sylvia’ y en el final de ‘Wake’. Uno de los grandes aciertos de ‘Hospice’ es su comienzo, el precioso prólogo instrumental que nos pone inmediatamente en situación del jodido dramón que nos espera.

Es probablemente esa versatilidad lo que termina de hacer este disco grande. Cada cual encontrará su favorita particular en las diez canciones aquí contenidas. Tras una escucha atenta a muchos sorprenderá que no seleccionemos ‘Sylvia’ como mejor canción del disco, y a lo largo de todas estas parrafadas, aún no hemos tenido tiempo de hablar del single ‘Bear’, que casi funciona como simple himno indie-rock, o ‘Two’, ese vómito de letra que tan bien resume la filosofía Antlers.

Extracto sacado de la web http://jenesaispop.com Quería compartirlo.

Temas destacados: ‘Prologue’, ‘Two’, ‘Shiva’ y sobre todo, el himnazo que es ‘Bear’.

Bear, con reminiscencias a la ciudad de los osos por antonomasia, Bern(a).


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miércoles, 15 de diciembre de 2010

El pasado no es presente

No sé cómo ni por qué, pero de repente volviste a mi mente. Me engatusaste de nuevo, pero esta vez de una manera muy distinta: desde la distancia. No tuviste que hacer nada, tan solo desaparecer, y esperar a que el azar hiciese el resto. El shuffle me colocó las dos únicas canciones que me recuerdan a ti de manera consecutiva, y como no tenía recuerdos recientes, tuve que ponerme a escarbar en el pasado. Y ambos sabemos lo que tuvimos en el pasado.

A mi mente vino ese verano de charlas diarias, por la noche, con el cielo estrellado, una copa en la mano y la brisa que se genera al lado del Guadalquivir a las dos de la mañana. Recordé especialmente aquella noche en la que, con tan solo una llamada perdida, supiste que estaría en nuestro banquito esperándote. Ese vestido blanco escotado hizo que enmudeciera, pero tu forma de ruborizarte me hizo ver que mi silencio te había dejado bien claros mis pensamientos.

Aquella noche, por primera vez, no nos dimos los dos besos de rigor. Te sentaste junto a mí, aún colorada, me sostuviste la mirada cinco segundos, y luego me elevaste al séptimo cielo.

Ojalá supiera qué fue lo que mandó todo a la mierda.

domingo, 24 de octubre de 2010

El individualismo como enfermedad

Estoy totalmente de acuerdo con tu nota Sometimes I just wanna be held . El título de un amigo, novio/a, hermano/a, hijo/a, madre o padre hay que ganárselo día a día. No se tiene un cheque en blanco y todo es válido.

El hecho que esté aquí en esta realidad gracias a ti no le da derecho de tratarte como quiera y encima tener que cuidarle para el resto de tus días. O que congenies con alguien en una etapa concreta de tu existencia y que esa persona se tome/de la libertad de pensar que todo es válido y que va a estar ahí siempre... Soy consciente que todos erramos, pero no se tiene un cheque en blanco; y, a veces, el daño es irreparable, puede que se disipe pero puede que nunca llegue a ser igual que antes. No te hablo de rencor, eso no sirve para nada. Te pudre por dentro seguro...

También hay quien piensa que no vale nada y que nadie te va a querer, se agarra a la primera persona que se le cruza y aún sabiendo casi a ciencia cierta que no va a ser feliz el resto de sus días, lo toma como mejor opción al miedo de estar /morir solo/a

Yo pecaré de nuevo de ingenua porque tal vez sea mi forma de ser, seguiré siendo confiada pero me da igual lo que piensen los demás, esa soy yo también..y que me tachen de estúpida o convencional si me gustan las cenas románticas o dar un paseo por el parque y tumbarme en el césped, ir a un concierto, hacer un viaje inesperado, quedarnos en silencio sin tener que hablar, observar como duerme o darle una sorpresa porque sí, dejarle una simple nota escrita.. No me importa que invadan mi burbuja individual, no lo veo así. Más bien lo que intento es compartirla. Se trata de un engranaje, hay que ceder algo para que las piezas encajen...

Ms. Fifth




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martes, 24 de agosto de 2010

Sábanas que huelen a distancia

Entré en tu habitación después de los años…

Me senté en tu cama y recordé la primera noche que dormimos juntos. Estábamos abrazados. No podíamos dormir. Demasiados nervios...

Me pediste que te hablara. Yo automáticamente, entre el sueño y la vigilia, entre la excitación sexual y el reposo, comencé a hablar impulsivamente. Creía que querías conocerme. Yo quería que me conocieras. Y hablé, y hablé, y hablé. Hablé sobre mí. Sobre mi historia personal, sobre mi familia, sobre pequeños tesoros encontrados en viejas maletas que encontraba de pequeño por los armarios. De todo aquello te hablé...

¿Te acuerdas? Y te ibas quedando dormida mientras te contaba batallas, y juntos éramos como aquella pareja de ancianos judíos que abrazados para darse calma cruzaban el río Teterev en la lejana Zhitomir, y el sueño nos adentró en nuestro propio camino por Ucrania.

…

Todo esto pasaba en ese cuarto. No se había disuelto aún la energía generada por nosotros. Lo percibí, sentí un escalofrío que me recorrió la espalda.


Sobre la cama, las sábanas conservaban nuestra forma aún. Habían quedado como testigos mudos de lo que había pasado, pero todavía hablaban para quien quisiera escuchar. Y yo, ciego y loco, solo quería escuchar y que contasen cosas.

Me agaché a tocarlas. Fue algo eléctrico. Me quede petrificado. Eran ellas. Y sabían quien era yo. Me aceptaron. Pase las manos por encima, las volví a acariciar, les pedí permiso para volver a ser yo, les solicité mediante caricias que me devolviesen aquello que temía perder, y de alguna forma, las sábanas entendieron que hacía yo allí, comprendieron que había ido a buscar.

Recorrí con mis dedos las líneas que quedaban de nosotros en la cama, me detuve en los huecos, repasé las curvas. Nuestras figuras se habían quedado fosilizadas entre ropas de algodón, como dos animales prehistóricos y me resultaba muy sencillo seguir la traza de los actos. Con mucha delicadeza, porque no quería deshacer lo que el tiempo, la erosión y el desgaste había atrapado en aquellas placas tectónicas de tela vieja.



Mi inconsciente se descompuso. Mi estomago se agitó. Rompí a llorar. Sentí el recuerdo. Solo, en silencio, mientras pasaba las manos por la cama, sentí hacerte el amor, y noté la invisible cadena de miles de kilómetros que puede unir a dos personas.

Mi diosa de la noche, como una amazona solitaria, perdida en selvas lejanas, enredada en mil batallas. Y yo mientras buscando su cuerpo por los lugares donde anduvo...


Un recorte de Estuve hablando con sábanas, de David Jgurú


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jueves, 20 de mayo de 2010

Vida de jaula

Mi jaula es grande, blanca, tiene tres pisos y supuestamente yo ocupo el ala norte de la torre de marfil. Hay un espejismo de sol que se filtra por todos los cristales de espejos mientras se habla, se planifica, se lucha contra la inmutabilidad y se espera que la realidad nos arree pero no nos tumbe.

Es posible que mi jaula tenga forma de ring y al final, más allá de los golpes, es la cabeza y no el músculo el que se rinde primero en realidad.

A veces me creo que salgo y que vuelo, que estoy con otro pájaros de cuenta como yo (o como tú), pero la verdad es que tengo una anilla en la pata y al principio del día retorno a mis barrotes.
Mi jaula siempre tiene la puerta abierta, porque ha ganado y sabe (ella sabe) que siempre voy a volver...

Atalanta

Gracias Atalanta por tus palabras, cada vez más acertadas, y por frases que recorren el océano y me hinchan el pecho: no es lo mismo que no estés que saber que no estás.

viernes, 9 de abril de 2010

Recordar - Recordis

Recuerdo cosas.

Recuerdo que me gustaba hablar por teléfono a media noche con otros gatos.

Recuerdo que me gustaba que me sacaran los viernes del Pais de los Sueños. Recuerdo el calor de la ducha y la luz de media tarde de la ventana de aquel baño. Recuerdo lo bien que sabía el primer café del fin de semana. Recuerdo que me gustaba perder el tiempo, sin saber todavía que a eso le llaman perder el tiempo.

Recuerdo que me gustaban los atajos, los callejones y acompañar a otros como yo por sus senderos recién abiertos. Recuerdo que era de gustos barrocos, aunque creía ser de clásicos. Ahora por lo menos me doy cuenta, aunque no siempre lo reconozca (y pasé de Pericles a Julio César).

Recuerdo que no sabía como era, y que me importaba poco... aunque no pensara en otra cosa.
Recuerdo que quería escribir, y que podía meter mi vida en un cajón y comenzar una nueva siempre que quisiera (tremendo superpoder, ahora que lo pienso).

No recuerdo que quería ser noctámbula (aunque al parecer lo repetía constantemente)... eso sí lo conseguí.

Ahora me gustaría recordarlo todo, la Nada amenaza mi Reino de Fantasia... y no sé cuando empezó.
Urge iniciar el inventario de las pérdidas... y localizar con urgencia al Niño de Todos.

Desde la Sevilla profunda, de una de mis amigas más sabias, Atalanta

NO es Atalanta

Es curioso, me escribió esto justo cuando me estoy leyendo el libro de Galeano, y la intro habla también de recuerdos:

Recordar viene de Re-cordis: volver a pasar por el corazón.

lunes, 22 de febrero de 2010

El tiempo del alma

Aunque el día está nublado (y seguirán muchos más) el pronóstico general se equivoca. Se anuncian lluvias abundantes, aunque yo creo que todo se quedará en un ligero chirimiri puntual. Rugen los truenos del recuerdo, los flashes de los rayos nos evocan imágenes que permanecen en nuestra retina, y el cielo gris anuncia el peor de los augurios.

Pero, querid@s, corren vientos de cambio, y el sol, aunque ligeramente oculto, está presente para recordarnos que siempre va a estar allí para darnos todo su calor y tratar de facilitarnos el camino con su luz. Cada vez llueve menos por culpa del cambio climático de la experiencia y la fuerza, de modo que no tenemos de qué asustarnos.

Gracias a los soles que me calientan en estos días de lluvia.

domingo, 10 de enero de 2010

Año nuevo, sueños nuevos

El final de la noche del día de Reyes de este año fue más especial que cualquiera de las anteriores. Recién levantada, abrí la puerta de mi habitación, apenas amaneciendo, entraba luz filtrándose a través de la persiana todavía bajada. Miré al salón desde la puerta, y me quedé pasmada: había numerosas personas sentadas en sillas, escuchando a alguien o mirando algo que yo no podía ver desde mi ángulo. Las sillas estaban orientadas de modo que la gente estaba expuesta hacia el pasillo que conducía a mi habitación. Me inquietaba este hecho, así como que todas las personas presentes llevasen un atuendo negro impoluto, y todas compartiesen una edad similar.

Al abrir la puerta, nadie se percató. Todos permanecían embelesados ante cualquiera que fuese aquel hecho; entonces, una chica, de repente, se quedó mirándome desde su asiento durante unos segundos, y acto seguido, se levantó y se dirigió por el pasillo hasta donde yo estaba y nadie de los allí presentes se percató de que lo hacía.

Se puso delante de mí y me miró a los ojos con una mirada terriblemente fascinante. Observé que uno de sus ojos era completamente morado, aunque cristalino, transparente. Además de este rasgo exótico, tenía el pelo naranja, bastante corto, y era blanca como las nubes. Su atuendo era especial, una especie de vestido-túnica negro hasta los pies, en plan sacerdotisa. Se acercó un poco más a mí, y dijo: - "Te estábamos esperando"

Ipso facto, y antes de que pudiese reaccionar, noté que alguien desde atrás me cogía de los brazos, me ataba por detrás las manos, y me metía de nuevo hacia dentro de la habitación, mientras ella seguía mirándome desde la puerta.

Al poco rato, soñando consciente, abrí los ojos; estaba metida en la cama pero no me podía mover ni hablar. Veía mi cuarto con la misma luz a través de la persiana al igual que antes. Me percaté de una presencia al acostumbrar los ojos a la penumbra; delante de mi cama estaba esa mujer, y se movía de un extremo a otro, pasando su sombra por el reflejo de la persiana, como si estuviese vigilando. Yo la miraba pero ahora ella no notaba que yo estuviese despierta mirándola, y seguía andando de un lado a otro de la habitación.

Volví a dormirme.





Todos duermen pero ella con el ruido no la pudo ver. Con vivos muertos, brindando juntos por un año mas, un año menos, que dolerse de esta herida y de esta luz. Ella llego tarde no vio a nadie, fue directa a dormir. En vez de su piedra, encontró una fiesta en su salón.


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miércoles, 23 de diciembre de 2009

Enlaces interesantes

1.- Ví hace tiempo en Zooglea un post que me parece terrible que la gente se haya saltado a la torera porque es de lo más increíble que he visto en años, y si esto es el futuro.. bienvenido sea cuanto antes. Merecen la pena los 15 minutos, si creéis lo contrario, os invito a una copa.




2.- En el blog de Fabi suele haber canciones bastantes interesantes. En los últimos post le ha dado por las reflexiones. Afortunadamente. Os aconsejo un paseíto por él.

Cierto mercader envió a su hijo para aprender el secreto de la felicidad con el más sabio de todos los hombres. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto hasta llegar a un hermoso castillo, en lo alto de una montaña...
(sigue leyendo la historia en el enlace del blog)


3.- ¿Puedes enamorarte de una chica a través de internet? ¿Sin olores, sin tacto, sin visión física? Sí, por supuesto que sí. Puede que eso sea el amor, y lo otro solo el deseo.
A mí La Aspirante me tiene fascinado con sus disertaciones acerca del ser humano y las relaciones (escabrosas) de pareja. Acerca de lo último que he leído, me gustan éste y éste. Pero tiene otros muchos pensamientos destilados.


¿Tienes ganas de mí? Pues ya somos dos.

Ahora una mirada tuya sería como un puto cuchillo atravesándome. No me mires más.

... que segundas partes nunca fueron buenas. ¿Y las terceras? ¿Las cuartas? ¿Por cuál iríamos nosotros? ¿Podría salir bien alguna vez? Asegúramelo, que para dudar ya estoy yo.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Soy una canción incompleta

....
¿y sabes que me da mucha rabia? Que a ti te he conocido a medias. Me falta información. Me faltan más birras en la Velá. Más Velás. Más Matakas y más tés, cumples, pelis en V.O.

Me da la impresión que me he marchado con una canción por la mitad; entonces no conozco la melodía completa.

Ojalá hubiera menos teléfono y más vinos & quesos. Ojalá esta noche haya más música para que huelas a diciembre sin caca de perro por medio.
...

viernes, 4 de diciembre de 2009

El ecolocal informa sobre la navidad


Diciembre... un mes familiar, un mes en el que echamos de menos, en el que visitamos amig@s, viajamos y/o recibimos visitas, preparamos sabrosas comidas, derrochamos amor y melancolía. En diciembre pensamos en que se acaba el año y en la navidad, pensamos en personas y en las cosas que les queremos regalar. Con este pensamiento salimos de paseo, llenamos las calles del centro y entre escaparate y escaparate olemos las castañas asadas del puesto ambulante.

Metemos la mano en el bolsillo porque nos apetece un cartuchillo... volvemos a casa sin nada en las manos pero con una gran
sonrisa y el pleno convencimiento de que en estas fechas tan entrañables, consumIr no es una necesidad.

ConsumAr sí.


martes, 3 de noviembre de 2009

Reflexiones ante la muerte de Sasha

Me gustaría creer en Dios, creo que ya te lo había dicho. Pero no es por lo del cielo, las almas, el consuelo que ofrece saber que hay algo más. Lo que me gustaría es creer que hay un plan, que todo tiene una razón. Sí, ya sé que esto también consuela, pero lo que quiero decir es que (y ahora enlazo con la pregunta que te hice el otro día sobre si creías en las casualidades) me gustaría que todo lo que pasa llevase a algún sitio, que no sea tan casual, tanta libertad de elección.

Ya no hablo de morir, es lo de siempre, ¿cuál es el sentido de la vida? ¿Sólo hay un tren en tu vida y si lo pierdes no va a volver a pasar? ¿No hay segundas oportunidades? Me encantan las pelis sobre los universos paralelos, ¿qué habría pasado si en vez de ir a un colegio vas a otro, cuántos amigos diferentes habrías tenido?

¿Y si tú y yo no nos hubiésemos conocido? A lo mejor en vez de conocerme a mí, hubieses conocido a...

Me gustaría creer que no es todo casual, que, por ejemplo, si tienes que estar con alguien, acabarás estando. Que tomes el desvío de la derecha, el de la izquierda o sigas recto, llegas al mismo sitio.

Me gustaría creer en todo esto.

Pero no creo.