sábado, 13 de diciembre de 2008

Cítrica de cine: festival de cine europeo – Sevilla ’08 – Parte 3 y última

Y para terminar el festival, sesión de cortos, mis favoritos siempre, aunque solo si están bien hechos, no las mierdas secas que se proyectan casi en un 80%. Ahí os dejo los Shorts Matters, a los Cortos ACE no pude ir por encontrarme en Qatar.

Tres de los enlaces llevan el corto en sí.

2birds – Dos buenas pajarracas que me zampo drogada
(Runar Runarsson, 2008) Adolescente enamorado de adolescenta, que cuando la tiene prácticamente en el bote, se van a una fiesta, se ponen de droga hasta el ojete, y, a la tía que está puestísima y no se enterá de si ha ganado Obama o McCain, se la ventilan un par de tiarracos, sexo a tutiplén, y a la mañana siguiente, el adolescente pavo se acuesta a su lado, ávido de amor, y ella se alegra de que haya sido él quien la desvirgue.

Tolerance - Tólonegro
(Iván Ramadan, 2008) Gran corto de animación en el que se narra las penurias que soporta el ser humano para poder construirse una vida y una morada, y lo rápido que las pierde dejándose llevar por el egoísmo y la comparación con otros semejantes.

Fire – Exclamation mark, help, exclamation mark
(Laila Pakalnina, 2008) Tal plasta escatológica no merece ni ser nombrada. No tiréis el tiempo ni el dinero.

Un bisou pour le monde – Un bisonte se monda
(Cyrill Paris, 2007) Espectacular corto, cortísimo, acerca de la visión del mundo desde los ojos de un niño de párvulos a través de las noticias de un periódico. Genial el final, canción incluida.

With a little patience – Con paciencia y salivita, el elefante se la metió a la hormiguita
(Laszlo Nemes, 2007) Soporífero, agobiante, no pasa nada en 7 minutos, solo una tia que anda por un pasillo y se pone a coser. Luego, oye voces, y ve q a 20 metros de la fábrica, gasean a mucha peña. Y se vuelve a sentarse y currar. Para mostrar 10 culos no hace falta matar a la gente de aburrimiento.

Frankie – Manuel
(Darren Thornton,2007) Un 15 añero que en lugar del onanismo desbocado, la psp y el bullying vía móvil, se dedica a llevar un muñeco por la calle e imaginarse como sería el ser padre. Curiosa.

The apology line – La línea apolínea
(James Lees, 2007) El “hablar por hablar” nocturno. La gente llama a un teléfono a contar sus miedos penas y equivocaciones. Lamentable.

Love you more – Te comía tó
(Sam Taylor-Wood, 2007) Dos adolescentes que a raiz de coger el mismo disco en la tienda de discos empiezan a fornicar como lepóridos mientras suena el (mierda) single de fondo una y otra vez. Para enseñar carnaza se podían inventar cosas mejores.

Raak - Racatacatacatá
(Hanro Smitsman, 2007) Genial historia cruzada en las que los tres eventos tienen repercusión entre sí, de forma que al término de la proyección te quedas un rato ordenado temporalmente los sucesos.

Procrastination – Pro-castrados (a favor de)
(John Kelly, 2007) El mejor corto de cuántos he visto en mucho tiempo. Yo soy mucho de procrastinarme. Va por Jass. (Aunque no lo entendáis, merecen la pena las imágenes)

The Pearce sisters – Las hermanas de peerse
(Luis Cook, 2007) Animación:dos hermanas de la más fría Siberia relatan su rutinaria vida hasta que un marinero hace la aparición menos adecuada de su vida. Bastante jocoso, y con un final hilarantemente macabro.

Time is running out – ¡Va siendo ya hora de irse!
(Marc Reisberg, 2007) Ojalá hubiese sido el video de la canción de Muse, pero no. Mierda de corto del rollo de plano secuencia, al estilo de que la pantalla avanza y van sucediendo todos los hechos. ¡Pero qué hechos! Más malo que un dolor de muela del juicio.

Si alguien encuentra un enlace a algún corto que yo no he logrado, se aceptan comentarios. Y opiniones.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Tomas falsas: Kubrick

Si es que hasta los directores de culto han tenido que aguantar(se) lo suyo...

Intelectual

Y mis padres pagándome una carrera. ¡Estoy perdiendo el tiempo! Yo debería haber sido modelo...

lunes, 1 de diciembre de 2008

Sí da

En el día mundial del sida, me vienen a la cabeza dos espectaculares anuncios que, aunque antiguos, no dejan de ser menos impactantes.



¿Has vivido lo suficiente para encontrar al bueno?




Y al hilo recuerdo cuando leí Las noches salvajes. Decía algo así como (no es literal, es lo que yo recuerdo): Y yo me río de quien se angustia porque se mancha la ropa, porque le escupen, le derramen algún líquido asqueroso, o incluso porque le meen encima. Pobres imbéciles, ¡todo eso puede quitarse con agua y jabón! Lo que yo llevo dentro, este maldito virus, esta muerte latente, esto sí que ya no puedo limpiarlo...

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cítrica de cine: festival de cine europeo – Sevilla ’08 – Parte 2

Aunque un poco tarde, no quiero dejar de mencionar el resto de películas de las que gocé (oh yes mai got, please give me more) en dicho festival, así que va aquí la segunda entrega:

After the wedding – Después de la Wendy (viene la Nancy)

(Susanne Bier, 2006) El prota se viene de la India a Dinamarca en busca de pasta gansa para mantener el orfanato. Pero ahí encuentra su pasado, le toca una hija de regalo, y acaba montándoselo con la mujer de su socio. Socio, que dicho sea de paso, interpreta, de toda la película, la escena más real, más dura. Dura de dolor, no os confundáis con los tintes de montura que mencionaba antes.

The Karamazovs – Los de los ramalazos

(Peter Zelenka, 2008) Esta película era tan buena que pegué un cabezazo bajo el oscuro resplandor de la sala. Un grupo de teatro interpreta una obra en una vieja fábrica, y al final un obrero se pega un tiro porque se siente identificado con las miserias. La historia de la fábrica sobra bien sobrada. La de la interpretación, ¾ de lo mismo.

Die Welle/ La ola – Como una ola (tu amor llegó a mi vida)

(Dennis Gansel, 2008) La mejor peli sin duda de todas las que he visto del festival. Como la otra peli alemana con la que se le compara, Das experiment, parte de una prueba social que se escapa de las manos. Genial la idea, los intérpretes, la pelirroja del gimnasio, el saludo olesco (me tiré una semana haciéndolo), toda ella. Muy recomendable, no defraudará en absoluto.

Mifune - Me lo fumo

(Søren Kragh-Jacobsen, 1999) Aún sin entender lo estúpido del título, caí abrumado por la peli casi desde el minuto 7, cuando aparece la mano de Rud cogiendo comida debajo de su padre. Entrañable el personaje, o la persona, su mirada ingenua, sus emociones. Otro Dogma, pero con tintes de historia más real. Bastante visible.


Ya sabéis dónde podéis encontrar críticas, que no cítricas, más fidedignas.




martes, 25 de noviembre de 2008

The way you are

Puedes descargarla aquí


Esta canción me encanta, me tiene embelesado, esa música, ese tono de fondo.


La letra no existe en internet, pero ¿sabéis qué? No quiero encontrarla, de verdad, no la necesito. Me he creado una imagen de lo que habla; y veo esa escena al escucharla.


Es un baile, una sala enorme, y él, ella, danzan. Él la coge fuerte, la aprieta, la dirige, le dice que es una de las mejores noches que ha pasado en toda su vida. Hay mucha luz en la sala, lamparón central de lágrimas coronando la estancia, banquete y espectadores de fondo.

Ella sonríe, lo mira, y se arrima a él, quiere acercarse a él, para que sienta lo mismo.

Y siguen danzando, sin parar de sentir.


Pasarán una noche increíble, y mañana se despedirán, y al igual que el día de antes, no volverán a verse jamás.


lunes, 17 de noviembre de 2008

El regreso

A la hora de motivarte ante un viaje, la experiencia y el destino deben ser siempre los puntos prioritarios, claves. El viaje no debe ser una carrera a la que lanzarse a lo loco, doping en ristre, para alcanzar la meta cuanto antes. Probablemente Usain Bolt ya llegó allí primero.

No obstante, siempre que se habla de un viaje se omite un detalle importante, que dicho sea de paso, es el detalle esencial: el regreso. Cualquier Ulises de cualquier era necesita una motivación para volver. Necesita de su Ítaca. Por supuesto de su Penélope. O al menos de su gato Viejuno.

Sentir desde el estómago que hay alguien que me espera, una persona aguardando, un paisaje del que formo parte, un queso y vino, es la euforia del regreso. Y no olvidaré, por mucho que pueda negarse, que el regreso es una parte sustancial del viaje, incluso más que la ida. Sí, tanto más.

Volver a saludar al mismo vecino, desayunar el mismo cereal, recorrer las mismas calles, atravesar la puerta de casa tiene algo de mágico, puede resultar igual de placentero que cualquier otra situación por conocer.

Este momento siempre será más dulce que amargo, siempre desde el punto de vista del que regresa. Aunque si los otros no insisten vehementemente en apreciar las andanzas del viajero, Ulises se ahoga en el mar, y nunca llega. Nunca más volverá a ver su Ítaca, su Penélope, su dulce bestia cálida.