miércoles, 12 de octubre de 2011

Tendederos

- Encantado de conocerte - le dije, lo más sonriente que pude.
- Lo mismo te digo - me respondió, un poco rancia.

Nos dijimos adiós tras esa fugaz presentación tímida en mitad de la calle, y cada uno marchó en sentido opuesto. No sé qué pasaba por su mente, pero en mi cabeza no paraban de repiquetear una y otra vez, batería, doble bombo, las mismas preguntas: ¿qué perfume usará? ¿Le gustará el mismo tipo de ropa interior de chica que me gusta a mí? ¿Qué tipo de ropa llevará? Espero que no sea pija. ¿Cuál es su libro favorito? ¿Le gustará de verdad leer, o simplemente lo pone como hobby estándar? ¿Me invitará a ver la última de Woody Allen como sorpresa? ¿Dónde querrá que vayamos de vacaciones? ¿Nos daremos un baño los domingos escuchando Maria Bethania de fondo?¿En qué momento va a querer besarme? ¿Qué piensa del arte, la cultura?


Imaginarme por su casa, escudriñando cada detalle de los cuadros o de las baldas de las estanterías; pasearme por su biblioteca e inclinarme para leer lateralmente los títulos. Abrir su armario de par en par y quedarme embelesado por la explosión de colores y formas de sus atuendos. Que me hable de sus preocupaciones, de sus ilusiones. Que me coja de la mano en el parque. Que me abrace, que sepa cuando lo necesito.

Quiero averiguarlo.

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martes, 11 de octubre de 2011

Méteme prisa

Con lo bien que se estaba en la cama...


El color de la prisa. Las legañas en el suelo. Me gusta Madrid y su metro y sus estaciones a primera hora. No me refiero a esa humanidad en los vagones, ni a esos empujones exentos de culpa, ni siquiera al hediondo aroma de las catacumbas repletas de personas.

Es el devenir de la gente lo que me impresiona, máquinas mecánicas que se mueven al compás de lo dictado, casi automatizadas: ficho aquí, pico allá, me monto en éste, transbordo en la cuarta, corro en estas escaleras. Me refiero a esos cientísimos de seres humanos que deambulan de un lado a otro con la apariencia de tener las cosas muy claras desde que se levantan. Bostezos, bostezos. Más bostezos.

Nunca los veo más perdidos.


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jueves, 6 de octubre de 2011

LCD Soundsystem - Home

La apatía inundaba la sala de estar, sombría, escondida tras las cortinas negras. El tedio desenredaba un ovillo de lana excesivamente eterno.

El Winamp me dejaba el cuerpo demasiado indie. A través de las ondas me llegó una recomendación estimulante , que yo interpreté casi como un manual de instrucciones.

1 – Dale voz a esos altavoces potentes, toda la que aguantes.

2 – Pon este tema:



3 – Es inevitable que te vas a marcar unos dancings en tu casa.

Así fue. Bailé hasta quedar rendido. Repeat, repeat, maravilloso botón. No puedo dejar de oírla aún ahora; me sigue calentando el cuerpo y agitándolo hasta el inevitable contoneo, a pesar del sitio y la gente.

El tema del mes con diferencia. Tengo a mis vecinos contentísimos. Y la que les espera esta tarde, que sigo con el cuerpo con ganas de vaivén y jaleo.


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miércoles, 5 de octubre de 2011

Mis días raros, no los de Vetusta Morla

Y cuando me reía de frases del palo de "el futuro se vistió con el traje nuevo del emperador", me hizo entenderlo todo.


Brutal el Indio liándola en el final tras la armonía Puchesca

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lunes, 3 de octubre de 2011

Reset vital

Old mobile

Después de los años que llevo dando por culo con el tema del móvil y Movistar y demás, me he liado la manta a la cabeza, los he mandado a zurrir mierdas, y me he pasado a Orange para conseguir un smartphone en un borrón y cuenta nueva total: pérdida de contactos y lo que es más duro, de todos los mensajes grabados durante casi cuatro años, muchos bonitos, otros tristes. Divertidísimos, que levantan el ánimo, que ponen a cada uno en su sitio.

Todo fuera. Reset a mi vida.

New mobile

Empiezo a construir la agenda...

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sábado, 1 de octubre de 2011

RiderRunner, nunca a tiempo

Estaba concienciado, pese a no haber querido correr en toda mi vida. Me aburría. Pero mis compañeros propusieron correr la nocturna de Sevilla, y me vi con ellos haciéndola y riéndonos un rato. Luego Puti, la Abeja Maya y los demás, vieja guardia pretoriana de mis sentimientos también iban a hacerla. Estaba ilusionado.

El gran Yoda desde la distancia me daba sabios consejos, a no ser bruto, marcar los tiempos, estirar adecuadamente. Yo quería hacer esta carrera para dedicársela a él, y a su foto de entrada en meta llorando.

Incluso el Gallo me animó empezando a correr conmigo, y haciéndome que me fundiese un pastón en unos cascos hipermegaguays. Roo contribuyó con el apodo: RiderRunner.

Estaba haciendo unos tiempos magníficos, mi progresión era más que lineal, iba a por todas.

Luego todo cambió. La maldita lesión me atacó de lleno, dejándome k.o. una semana y media, más cojo que Viviano. Para paliarlo tengo que irme de Sevilla este finde, no podría soportarlo. ¿Dónde encuentro yo una masajista a tiempo que me cure y me cuide?


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domingo, 25 de septiembre de 2011

Reflexiones esquizofrénicas previaje

Mientras degusto mi primer té de otoño antes de volar de nuevo por viaje, esta vez al bonito Bilbao, empiezo a hacer cavilaciones que no me vienen nada bien.

Un té de Berlín

Mi hermana ha salido de casa y ni me ha dicho buen viaje, ni me ha dado un beso, ni me ha dicho que me echará de menos. Sé que es una tontería, y más aún tras lo que preparó (con Wero) a mi vuelta del último, pero aún así no me ha gustado la idea de acostumbrar a mi gente a que no estoy aquí cada dos por tres.

Prueba de amor

Viejuno, ya recuperado de su enfermedad, mira la cama negra y no quiere subirse. ¿Por qué? ¿Acaso él también que esa cama está infinitamente vacía y le da miedo perderse en ella? ¿Qué haces que no estás aquí? ¿Tampoco a ti te gusta luchar? ¿Te acomodas como una perra en cualquier moqueta o te sientes terracera como una gata? Me gusta pensar que una gata cuando quiere algo salta los tejados, araña a los perros y muerde a sus dueños, se enloquece como una posesa, pero su objetivo es claro y lo busca, sin importarle quien se le pueda montar encima.

Ni Viejuno quiere ya viajar conmigo

Coque Malla - La hora de los gigantes
No pidas permiso, agárralo, sal a la calle, cógelo, es tuyo.

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