lunes, 30 de agosto de 2010

No puedo vivir sin ti

Anoche soñé de nuevo con ese paisaje bucólico que se repite eventualmente en mi vida narcótica. En ese sueño, a veces, aparece ella, se deja ver, se deja seducir, me deja disfrutar de sus formas, me despereza el alma.

La musa.

Anoche decidió aparecer. Tan bella como la recordaba, con esos cabellos largos mecidos por el viento y esa mirada punzante. Se acercó, y me pidió que la acompañase. Todo sucedió de forma perfecta entre los dos. Correteábamos por calles imposibles, tomábamos imposibles combinados de jugos minerales, descansábamos mirándonos a los ojos, hacíamos manitas.

Pasaba el tiempo. La musa parecía que se iba, se desvanecía, la musa se quedaba, se hacía carnal. Ser intermitente, me embelesaba.

Después de una noche de amor gloriosa, no pude sino quedarme ensimismado en su contorno, en ella, mientras se recostaba e intentaba descansar. Mientras yacía repasé su cuerpo con mis manos temblorosas entretanto que le volvía a susurrar las palabras más bonitas que tenía para un ser tan especial, aunque ella no las oía; ya había saltado a otro sueño más profundo. Al tiempo, agotado de ser tan feliz, yo también caí ante Morfeo.

Desperté bajo el atropello de la alarma del móvil. Maldita rutina que me hacía volver al hastío. Ahora miro el reloj continuamente, en aras de que llegue la noche, que llegue una noche en la que soñar de nuevo con ella, si es que quiere aparecerse.


viernes, 27 de agosto de 2010

Revelry, de Caleb Followill

See the time we shared it was precious to me
But all the while I was dreaming of revelry

Gonna run like a stream down a mountainside
With the wind at my back I won't ever even bat an eye
Just know it was you all along who had a hold of my heartBut the demon and me were the best of friends from the start

So the time we shared it was precious to me
All the while I was dreaming of revelry

Dreaming of revelry
And I told myself far away you go


It rained so hard it felt like snow
Everything came tumbling down on me

In the back of the woods in the dark of the night
Palest of the old moonlight

Everything just felt so incomplete

Dreaming of revelry


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jueves, 26 de agosto de 2010

Amigos de Viejuno

Soy un simple. Me he llevado un minuto entero riéndome a moco tendío con el vídeo. Estos locos bichejos adorables...



Más bichos locos:
tortuga satisaction
cabra saltimbanqui
perro huevón
gato dormilón
puerco espín mimoso


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miércoles, 25 de agosto de 2010

I'll get the ice-cream

Pronto acabará el verano. Es hora de comerse los últimos helados. ¿Alguien puede ir a por ellos y traerme uno?



Hilarante

Calle Betis, en plena Macarena

Juguemos a Google Maps.

Elegimos ciudad: Sevillita la llana (y fresquita). Voy a ver la emblemática calle Betis con el muñequito del Street View. A la altura, más o menos, del Café de la prensa.


Le doy un poquito para adelante.. y... ¡coño! ¡¡Qué pinta el arco de la Macarena aquí!! ¿Lo habrán cambiado de sitio esta noche y yo sin enterarme?

Como dirían en el idioma de Shakespeare... EPIC FAIL!

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martes, 24 de agosto de 2010

Sábanas que huelen a distancia

Entré en tu habitación después de los años…

Me senté en tu cama y recordé la primera noche que dormimos juntos. Estábamos abrazados. No podíamos dormir. Demasiados nervios...

Me pediste que te hablara. Yo automáticamente, entre el sueño y la vigilia, entre la excitación sexual y el reposo, comencé a hablar impulsivamente. Creía que querías conocerme. Yo quería que me conocieras. Y hablé, y hablé, y hablé. Hablé sobre mí. Sobre mi historia personal, sobre mi familia, sobre pequeños tesoros encontrados en viejas maletas que encontraba de pequeño por los armarios. De todo aquello te hablé...

¿Te acuerdas? Y te ibas quedando dormida mientras te contaba batallas, y juntos éramos como aquella pareja de ancianos judíos que abrazados para darse calma cruzaban el río Teterev en la lejana Zhitomir, y el sueño nos adentró en nuestro propio camino por Ucrania.



Todo esto pasaba en ese cuarto. No se había disuelto aún la energía generada por nosotros. Lo percibí, sentí un escalofrío que me recorrió la espalda.


Sobre la cama, las sábanas conservaban nuestra forma aún. Habían quedado como testigos mudos de lo que había pasado, pero todavía hablaban para quien quisiera escuchar. Y yo, ciego y loco, solo quería escuchar y que contasen cosas.

Me agaché a tocarlas. Fue algo eléctrico. Me quede petrificado. Eran ellas. Y sabían quien era yo. Me aceptaron. Pase las manos por encima, las volví a acariciar, les pedí permiso para volver a ser yo, les solicité mediante caricias que me devolviesen aquello que temía perder, y de alguna forma, las sábanas entendieron que hacía yo allí, comprendieron que había ido a buscar.

Recorrí con mis dedos las líneas que quedaban de nosotros en la cama, me detuve en los huecos, repasé las curvas. Nuestras figuras se habían quedado fosilizadas entre ropas de algodón, como dos animales prehistóricos y me resultaba muy sencillo seguir la traza de los actos. Con mucha delicadeza, porque no quería deshacer lo que el tiempo, la erosión y el desgaste había atrapado en aquellas placas tectónicas de tela vieja.



Mi inconsciente se descompuso. Mi estomago se agitó. Rompí a llorar. Sentí el recuerdo. Solo, en silencio, mientras pasaba las manos por la cama, sentí hacerte el amor, y noté la invisible cadena de miles de kilómetros que puede unir a dos personas.

Mi diosa de la noche, como una amazona solitaria, perdida en selvas lejanas, enredada en mil batallas. Y yo mientras buscando su cuerpo por los lugares donde anduvo...


Un recorte de Estuve hablando con sábanas, de David Jgurú


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lunes, 23 de agosto de 2010

Listo para combatir

Sé luchar. He estado aprendiendo durante bastante tiempo, quizá demasiado, malas artes de combate. No soy violento, pero sé cuando no puedes mantenerte simplemente dejándolas rebotar en tu escudo. Es hora de mostrar lo que llevas bajo la armadura.

Estoy preparado para la batalla. Listo para empezar. 3, 2, 1... go!



Arcade Fire - Genios en directo