sábado, 1 de octubre de 2011

RiderRunner, nunca a tiempo

Estaba concienciado, pese a no haber querido correr en toda mi vida. Me aburría. Pero mis compañeros propusieron correr la nocturna de Sevilla, y me vi con ellos haciéndola y riéndonos un rato. Luego Puti, la Abeja Maya y los demás, vieja guardia pretoriana de mis sentimientos también iban a hacerla. Estaba ilusionado.

El gran Yoda desde la distancia me daba sabios consejos, a no ser bruto, marcar los tiempos, estirar adecuadamente. Yo quería hacer esta carrera para dedicársela a él, y a su foto de entrada en meta llorando.

Incluso el Gallo me animó empezando a correr conmigo, y haciéndome que me fundiese un pastón en unos cascos hipermegaguays. Roo contribuyó con el apodo: RiderRunner.

Estaba haciendo unos tiempos magníficos, mi progresión era más que lineal, iba a por todas.

Luego todo cambió. La maldita lesión me atacó de lleno, dejándome k.o. una semana y media, más cojo que Viviano. Para paliarlo tengo que irme de Sevilla este finde, no podría soportarlo. ¿Dónde encuentro yo una masajista a tiempo que me cure y me cuide?


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domingo, 25 de septiembre de 2011

Reflexiones esquizofrénicas previaje

Mientras degusto mi primer té de otoño antes de volar de nuevo por viaje, esta vez al bonito Bilbao, empiezo a hacer cavilaciones que no me vienen nada bien.

Un té de Berlín

Mi hermana ha salido de casa y ni me ha dicho buen viaje, ni me ha dado un beso, ni me ha dicho que me echará de menos. Sé que es una tontería, y más aún tras lo que preparó (con Wero) a mi vuelta del último, pero aún así no me ha gustado la idea de acostumbrar a mi gente a que no estoy aquí cada dos por tres.

Prueba de amor

Viejuno, ya recuperado de su enfermedad, mira la cama negra y no quiere subirse. ¿Por qué? ¿Acaso él también que esa cama está infinitamente vacía y le da miedo perderse en ella? ¿Qué haces que no estás aquí? ¿Tampoco a ti te gusta luchar? ¿Te acomodas como una perra en cualquier moqueta o te sientes terracera como una gata? Me gusta pensar que una gata cuando quiere algo salta los tejados, araña a los perros y muerde a sus dueños, se enloquece como una posesa, pero su objetivo es claro y lo busca, sin importarle quien se le pueda montar encima.

Ni Viejuno quiere ya viajar conmigo

Coque Malla - La hora de los gigantes
No pidas permiso, agárralo, sal a la calle, cógelo, es tuyo.

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viernes, 23 de septiembre de 2011

Otoño 2011

Se fue el verano. Ocurre el ocaso y llega el otoño. El otoño es siempre mi época favorita del año. Donde más se disfruta de las personas cercanas.


Echaré de menos esa playa, esas noches, esa gente, ese desenfreno, esos mensajes a destiempo, esa prisa provocada, ese caos, esos viajes, esas ciudades, esas lujurias y azoteas.

Siempre me han atrapado las azoteas sevillanas

He abusado de los fines de semana, y soy adicto a esa droga. Espero que tú sepas desengancharme.


Abuse of weekend will cause total addiction

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miércoles, 21 de septiembre de 2011

Maga Barcelona, cuánto __ me haces

La noche del 3 de septiembre pintaba mal. El concierto de Maga no salió según lo esperado. Mi cabeza vacilaba, estaba sombría, inquieta. Los Maga no ayudaban, quizá estaban pensando más en París que en Buenos Aires. Y además era noche previaje…

Me fui a Barcelona taciturno. Llevaba tiempo, ya lo creo. Pero ahí estaba Barcelona, recibiéndome con los brazos abiertos. Barcelona, respecto a todas las otras ciudades mundiales donde he estado tiene esa extraña cualidad: todo es posible.


Si quieres ser moderno, allí puedes. Si quieres algo clásico, allí lo tienes. Guiris, todos tuyos. Catalanes aguerridos, los encontrarás. Chicas malas, a espuertas. Mosquitas muertas, cada 3 calles. Aventuras, en cada kiosko. Me gusta la sensación de saber que allí nunca me faltará lo que quiera tener. Solo es divagar un poco hasta encontrarlo. Un fashion se sucede por otro más fashion cada 5 minutos, y ese a su vez por otro más a los pocos minutos. Y otra vez de nuevo. La ciudad juega contigo. Estás pletórico. Momentos después te sientes inferior. Te hace sentir bien, te hace sentir mal. A veces, llegas abatido al hotel ante tal explosión de tendencias, diversidad y buenrollismo.

Barcelona, la ciudad donde todo es posible si tú quieres, solo tienes que buscarlo. Solo eso. Pero yo ya no quería.


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lunes, 19 de septiembre de 2011

Si tú me dices ven, lo dejo todo. Pero dime ven - Albert Espinosa

Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales


Desearía que existiese una persona así en el mundo… Una madre o un padre que me llamase para preguntarme si iré a comer ese domingo, si estoy bien, si soy feliz, si tengo suficientes calcetines, si ahorro, si estoy convencido de estar con esa chica, si voy a tener niños con ella, y cuándo y cómo los educaré.



- Te propongo algo: quédate aquí tres días, te enseñaré a ser fuerte con el deporte, veremos cada noche un clásico de vida y revelaremos lentamente las fotos… Ocho antes de cada amanecer.
- ¿Y luego?... – pregunté-. Tras los tres días…
Me imaginaba la respuesta, pero quería escucharla de sus labios.
- Luego deberás volver. Pero lo importante es que durante tres noches pararemos el mundo.
- ¿Pararemos el mundo?
Asintió.
Me tocó por segunda vez el hombro y en esta ocasión, además, me acarició el cuello con suavidad.
- ¿Nunca has parado el mundo?
- ¿Qué es parar el mundo?
- Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte y mejorarlo. Para poder moverte y moverlo mejor.
» En ese tiempo debes intentar que nadie ni nada te cree problemas.
» Alimentarte de buena literatura, de buen cine y, sobre todo, de la conversación de una única persona que te inspire en este mundo. ¿Y sabes qué…?
- ¿Qué? – dije emocionado y fascinado.
- Luego el mundo te premia. El universo conspira a favor de los que lo mueven. Y ésos son los que lo paran.


Pero todo cambia por la noche… En plena madrugada fíjate en los edificios altos y verás que hay pocas luces encendidas, muy pocas. Casi todo el mundo duerme, tan solo hay algunos que están despiertos… Y ésos son los que buscan, y los que encuentran. » A esas altas horas de la noche, en las que todo el mundo duerme, ellos están amando o gozando de conversaciones intensas… Y ese sentimiento y esas palabras cambian su vida. » Joven Dani, siempre debes poner en tu vida más noches que días…



- ¿Quienes son? - pregunté.
— Mis perlas — sonrió —. Cada año de mi vida he buscado doce perlas. Doce personas
que no conociera pero que se me aparecieran y marcaran mi mundo de tal manera que
mi yo virara.
— ¿Mi yo virara? —repetí.
— El Sr. Martín fue una perla de tu vida — me lo ejemplificó y yo se lo agradecí—. Fue una joya que el mundo te dio y, aunque han pasado los años, aún la conservas... Eso confirma qué gran perla fue, pues el tiempo no le ha quitada nada de su brillo ni de su intensidad.
......
— Con el tiempo, algunas perlas pasan a ser diamantes. Cada ochenta o noventa perlas
aparece un diamante... Un diamante, para que me entiendas, es una de esas personas
que se hace tan básica y tan importante en tu vida que parece creada únicamente
para ti.


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viernes, 16 de septiembre de 2011

Solo contigo

Metiéndose en un zaguán encendió un cigarrillo. Caía la tarde, grupos de muchachas salían de los comercios, necesitadas de reír, de hablar a gritos, de empujarse, de esponjarse en una porosidad de un cuarto de hora antes de recaer en el bistec y la revista semanal.

Oliveira siguió andando. Sin necesidad de dramatizar, la más modesta objetividad era una apertura en el absurdo de París, de la vida gregaria. Puesto que había pensado en los poetas era fácil acordarse de todos los que habían denunciado la soledad del hombre junto al hombre, la irrisoria comedia de los saludos, el “perdón” al cruzarse en la escalera, el asiento que se cede a las señoras en el metro, la confraternidad en la política y los deportes. Sólo un optimismo biológico y sexual podía disimularse a algunos su insularidad, mal que le pesara a John Donne. Los contactos en la acción y la raza y el oficio y la cama y la cancha, eran contactos de ramas y hojas que se entrecruzan y acarician de árbol a árbol, mientras los troncos alzan desdeñosos sus paralelas inconciliables.

“En el fondo podríamos ser como en la superficie” pensó Oliveira, “pero habría que vivir de otra manera. ¿Y qué quiere decir vivir de otra manera? Quizá vivir absurdamente para acabar con el absurdo, tirarse en sí mismo con una tal violencia que el salto acabara en los brazos de otro. Sí, quizá el amor, pero la otherness no dura lo que dura una mujer, y además solamente en lo que toca a esa mujer. En el fondo no hay otherness, apenas la agradable togetherness. Cierto que ya es algo”... Amor, ceremonia ontologizante, dadora de ser. Y por eso se le ocurría ahora lo que a lo mejor debería habérsele ocurrido al principio: sin poseerse no había posesión de la otredad, ¿y quién se poseía de veras? ¿Quién estaba de vuelta en sí mismo, de la soledad absoluta que representa no contar siquiera con la compañía propia, tener que meterse en el cine o en el prostíbulo o en la casa de los amigos o en una profesión absorbente o en el matrimonio para estar por lo menos solo-entre-los-demás? Así, paradójicamente, el colmo de soledad conducía al colmo de gregarismo, a la gran ilusión de la compañía ajena, al hombre solo en la sala de los espejos y los ecos. Pero gentes como él y tantos otros, que se aceptaban a sí mismos (o que se rechazaban pero conociéndose de cerca) entraban en la peor paradoja, la de estar quizá al borde de la otredad y no poder franquearlo. La verdadera otredad hecha de delicados contactos, de maravillosos ajustes con el mundo, no podía cumplirse desde un solo término, a la mano tendida debía responder otra mano desde el afuera, desde lo otro.

Rayuela (cap. 22) - Julio Cortázar

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lunes, 12 de septiembre de 2011

Agenda cultural de Sevilla - Semana 12 de septiembre

Sería una comodidad, un placer, y una facilidad que me ayudéis a incluir los máximos eventos posibles mandándome un correo (o mejor aún, en la propia página de la agenda os recuerdo que existe un enlace SUGIERE EVENTOS) con la información pertinente. Yo la maqueto y la cuelgo. Gracias.

www.agendarider.com


La duda

Cuando, bajo el pretexto que sea, decimos: “Lo siento, es que no tengo tiempo”. ¿Realmente somos conscientes de semejante afirmación? Mi reto del otoño 2011: no decirlo, por vergüenza ajena.


Recomendaciones de El señor Ríder para esta semana:

Canción: Coque Malla - La hora de los gigantes

Disco: Apparat – The devil’s walk. Atención especial a los cortes Song of Los y Candil de la calle.

Cita: Tengo esguince de pensamiento y vendadas las ideas – Marta Simonet

Película: Beginners, de Mike Mills. Un solitario Oliver conoce a una espectacular chica de la que tiene que aprender a enamorarse comparando con la única otra historia de amor que conoce, y que no entendía. Todavía con suerte la pilláis en el Avenida en VOS, yo tuve la suerte de verla justo antes de venirme a Barcelona.

Libro: Haruki Murakami – Town of cats

Restaurante: Attic, en la Rambla de Barcelona. Magret de pato.

Video: los niños pequeños desquician a las madres. A cualquier madre. Incluso a la muerte.

Arquitectura + Ingeniería: ¿no daría un poco de yuyu conducir por este puente?

Política: Baltasar Garzón hablando brevemente del 15 M

Animalada: Los gatos siempre han tenido más carisma que los perros

Web: distinction entre comunismo, capitalism, resto de -ismos y… vacas.

Texto: lo de “yo soy así y no puedo cambiar” va a dejar de valerte como excusa



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