Observo lo que hay fuera. Dudo, pero finalmente saco mi nariz imponente por la ventana entreabierta. Aspiro. Empieza a oler a julio. Y nada vuelve a ser imposible.
sábado, 26 de junio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
Oro parece, plata no es
Edward vive en Londres, y ha estado enganchado a la cocaína durante años. La adoraba, lo hacía levitar, y todos los problemas diarios perdían su importancia. A veces había pensado en probar otras drogas, pero nunca creyó que le hiciesen ese efecto letal en la consciencia, así que siguió consumiendo a la guapa blanca una y otra vez.
Como todos los malos vicios en la vida, se decía que tenía que dejarla. Se lo planteó varias veces, pero al final el deseo era más fuerte y podía con su voluntad. Flaqueaba. ¿Qué podía hacer? Ni las borracheras, ni liar cigarrillos, ni siquiera inhalar cloroetilo le habían dejado huella. No. Tenía que dejar todo aquello.
Edward combatió y combatió, pero no siempre es fácil.
Cuando ya no tenía mono, una noche cualquiera Edward tuvo una recaída; un viejo aliado le ofreció de nuevo el polvo, y, él, confuso, perdido, no supo decir que no. Le apetecía, quizá por añoranza. Fue un error que nunca más cometería, se dijo.
En ocasiones Edward me llama con frecuencia, charlamos de los peces muertos que siguen la corriente del río, y me recuerda que ya nunca más la tocará, que apenas le trajo más que problemas a lo largo de su corta vida.
- ¿Y cómo lo has hecho? – espeto yo, incrédulo.
- He probado la heroína. Sé que no te va a gustar que te diga esto, pero eres mi mejor amigo y no quiero mentirte. Cuando llegó el momento en que la tuve frente a mí me embelesé ante lo prohibido, me manejó a su antojo, y terminé pinchándomela. Y, créeme, entonces supe en realidad lo que era colocarse.
Ni todo es siempre lo que parece, ni es oro todo lo que reluce
Como todos los malos vicios en la vida, se decía que tenía que dejarla. Se lo planteó varias veces, pero al final el deseo era más fuerte y podía con su voluntad. Flaqueaba. ¿Qué podía hacer? Ni las borracheras, ni liar cigarrillos, ni siquiera inhalar cloroetilo le habían dejado huella. No. Tenía que dejar todo aquello.
Edward combatió y combatió, pero no siempre es fácil.
Cuando ya no tenía mono, una noche cualquiera Edward tuvo una recaída; un viejo aliado le ofreció de nuevo el polvo, y, él, confuso, perdido, no supo decir que no. Le apetecía, quizá por añoranza. Fue un error que nunca más cometería, se dijo.
En ocasiones Edward me llama con frecuencia, charlamos de los peces muertos que siguen la corriente del río, y me recuerda que ya nunca más la tocará, que apenas le trajo más que problemas a lo largo de su corta vida.
- ¿Y cómo lo has hecho? – espeto yo, incrédulo.
- He probado la heroína. Sé que no te va a gustar que te diga esto, pero eres mi mejor amigo y no quiero mentirte. Cuando llegó el momento en que la tuve frente a mí me embelesé ante lo prohibido, me manejó a su antojo, y terminé pinchándomela. Y, créeme, entonces supe en realidad lo que era colocarse.
Ni todo es siempre lo que parece, ni es oro todo lo que reluce
jueves, 24 de junio de 2010
Hasta el infinito y más allá
Ando en el quinto pino (desde el hogar), y otro viaje que empieza a materializarse ya...
Uff, ¿cansado?
Iría contigo hasta al fin del mundo, eso sí.
Uff, ¿cansado?
Iría contigo hasta al fin del mundo, eso sí.
miércoles, 23 de junio de 2010
martes, 22 de junio de 2010
Eduard Khill - Troloro
Hace un par de meses volví a fascinarme por algo, para variar. Era el genial troloro. La estética, la presencia, la voz, la.. ¡todo!
Pero el troloro no es de ahora, el troloro ya estaba presente en nuestras vidas desde mucho antes, solo que, como otras muchas cosas, no las notamos hasta que las buscamos con ahínco.
Imagínate que te lo encuentras en un callejón de noche
Pero el troloro no es de ahora, el troloro ya estaba presente en nuestras vidas desde mucho antes, solo que, como otras muchas cosas, no las notamos hasta que las buscamos con ahínco.
(Gracias Pony Cruz por cantarme las cuarenta)
lunes, 21 de junio de 2010
Superarse cada día
Hay gente que se pasa la vida quejándose por todo. No tengo trabajo, no tengo dinero, no tengo novia, no tengo muchos amigos, no tengo ocio, no tengo tiempo, no tengo no tengo no tengo.
Dejad de llorar, cabrones.
¡¡Tened!!
Dejad de llorar, cabrones.
¡¡Tened!!
Quiero un abrazo de esos
domingo, 20 de junio de 2010
Islandia - Iceland
Toda persona con la que he compartido algún viaje ya conoce que mi sueño europeo siempre ha sido Islandia. Con el amago de quiebra financiera del año pasado y con la ininterrumpida historia del volcán fumador creo que se ha degradado un poco el concepto, pero, afortunadamente, encontrar un video como éste me hace volver a generar sonrisas e ilusiones(y empezar a mirar vuelos).
Maldito paraíso, tengo que ir pronto, lástima que este año ya tenga mis 3 viajes programados. Maldita cuna de artistas como Björk o los geniales Sigur Rós, creo que la aventura helada sería inigualable. Para más inri, la nueva joya de la corona es Oláfur Arnalds, que hace unos temas tan sensoriales (como va creciendo el ritmo de la canción de forma sublime...) como 3055.
¿No puedes sentir la llamada?
Maldito paraíso, tengo que ir pronto, lástima que este año ya tenga mis 3 viajes programados. Maldita cuna de artistas como Björk o los geniales Sigur Rós, creo que la aventura helada sería inigualable. Para más inri, la nueva joya de la corona es Oláfur Arnalds, que hace unos temas tan sensoriales (como va creciendo el ritmo de la canción de forma sublime...) como 3055.
¿No puedes sentir la llamada?
¿Bailamos de nuevo?
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