Feliz día de reyes, el día de las mayores ilusiones del año.
martes, 5 de enero de 2010
jueves, 31 de diciembre de 2009
Decálogo 2010
Me han pasado el siguiente documento. No es que todo crea que es lo correcto. Es más, algunos hasta me joden. Pero me ha gustado y me ha hecho reflexionar. Aquí lo dejo caer para quien lo quiera. Hala, a pasarlo bien.
Manifiesto completo. Decálogo bon vivant.
Las intenciones, especialmente las buenas, sirven para poco.
Los propósitos son como la viagra, la farlopa o ese fulano borracho y encantador que te hace tanto caso a las cuatro de la mañana.
Quimeras. Humo. Ilusiones transitorias. Mierda.
No obstante, si han llegado hasta aquí, algo me dice que no es para que les dore la píldora ni pinte la mona.
¿Quieren verdades de las de a puño? ¿De las que joden? Sea.
1. Borra los SMS.
Todos. Kilómetro 0.
Y no me refiero exclusivamente a singles y treintañeras recauchutadas dispuestas a comerse (ya me entienden) la vida y los rescoldos de la madera de su juventud. No.
Todos. También los casados, también los canallas imberbes de Malasaña y las doncellas del Häagen Dazs, y el teléfono sin llamadas.
No puedes vivir eternamente de aquellos mensajes cerdos que lucias, orgulloso, en las rondas de cañas los jueves por la noche.
2. Mentiras y fiestas de guardar.
Llevas años arrojando sapos y culebras sobre El Día de la Madre, El Corte Inglés, San Valentín y su puta madre. Años ostentando pose y principios.
Luego oyes un par de villancicos y te ablandas un poquito. Imaginas su cara sin regalo bajo el árbol de Navidad de los chinos y piensas qué demonios!, es Navidad. París (y tu vida sexual) bien vale una misa.
Pues no.
No la vale.
3. Psicología y autoayuda.
Manda a cagar al loquero.
No es Grabiel Byrne ni Lorraine Bracco ni mucho menos tú Tony Soprano.
Manda a cagar a Paulo Coehlo y El Secreto, haz una hoguera con los libros de autoayuda y la filosofía Teletienda, los suplementos dominicales y a todo aquel articulista, bloguero o tertuliano que te diga cómo vivir tu vida.
4. Pierde el tiempo.
Es tuyo.
Y no te engañes, nos vas a plantar árboles ni curar el SIDA ni siquiera leer Ulises.
Tócate los cojones a destajo y sin remordimientos.
Sólo faltaba.
5. Mueve el culo.
Los gorditos no siempre son simpáticos ni las rellenitas más guarras. O sea.
La belleza interior está bien pero ya saben, mejor allanen el camino hasta ella.
6. Soledad, Bourbon y sillones orejeros.
Las personas que no saben estar solas son, en el fondo, niños malcriados.
Pequeños divos hijos de puta, dictadores de una república bananera entre el salón y la cocina, constantemente reclamando atención y tardes libres.
Borra sus números.
7. Calladita estás más guapa.
Recuerdo una entrevista a Michael Stipe,
• ¿Qué haces para impresionar a los demás?
• Me quedo callado.
Muerde, huele, anda, araña su espalda, dobla la rodilla. Mira más, mira mejor. Busca el abismo.
Escucha.
Aprende.
8. Recupera la ternura.
El cinismo es un arma de doble filo, puede ser interesante pero también insoportable.
House mola. Pero Nate Fisher mola más.
Lloraste con Big Fish. Sufres cada verso de Tom Waits y celebras cada abrazo que no esperas.
¿Cuál es el puto problema?
9. Relatividad y prejuicios de a cuarto.
Conozco pocas personas felices.
Y créanme, no tiene nada que ver con la inteligencia; eso de que para ser feliz hay que ser ignorante debió urdirlo un informático resentido y malfollado.
Vete tú a saber por qué son felices aquellos fulanos. Sólo sé una cosa, relativizan todo. Cada problema, cada rincón de la casa de sus vidas.
Ya saben, si las cosas son como las ves, mejor no las mires mucho.
10. Folla como un cabrón.
Como un enano. Como una mujer despechada con luna llena y sábanas limpias.
Como si te quedara un mes de vida, un semana, un jodido día.
Como nunca.
Como siempre.
Manifiesto completo. Decálogo bon vivant.
Las intenciones, especialmente las buenas, sirven para poco.
Los propósitos son como la viagra, la farlopa o ese fulano borracho y encantador que te hace tanto caso a las cuatro de la mañana.
Quimeras. Humo. Ilusiones transitorias. Mierda.
No obstante, si han llegado hasta aquí, algo me dice que no es para que les dore la píldora ni pinte la mona.
¿Quieren verdades de las de a puño? ¿De las que joden? Sea.
1. Borra los SMS.
Todos. Kilómetro 0.
Y no me refiero exclusivamente a singles y treintañeras recauchutadas dispuestas a comerse (ya me entienden) la vida y los rescoldos de la madera de su juventud. No.
Todos. También los casados, también los canallas imberbes de Malasaña y las doncellas del Häagen Dazs, y el teléfono sin llamadas.
No puedes vivir eternamente de aquellos mensajes cerdos que lucias, orgulloso, en las rondas de cañas los jueves por la noche.
2. Mentiras y fiestas de guardar.
Llevas años arrojando sapos y culebras sobre El Día de la Madre, El Corte Inglés, San Valentín y su puta madre. Años ostentando pose y principios.
Luego oyes un par de villancicos y te ablandas un poquito. Imaginas su cara sin regalo bajo el árbol de Navidad de los chinos y piensas qué demonios!, es Navidad. París (y tu vida sexual) bien vale una misa.
Pues no.
No la vale.
3. Psicología y autoayuda.
Manda a cagar al loquero.
No es Grabiel Byrne ni Lorraine Bracco ni mucho menos tú Tony Soprano.
Manda a cagar a Paulo Coehlo y El Secreto, haz una hoguera con los libros de autoayuda y la filosofía Teletienda, los suplementos dominicales y a todo aquel articulista, bloguero o tertuliano que te diga cómo vivir tu vida.
4. Pierde el tiempo.
Es tuyo.
Y no te engañes, nos vas a plantar árboles ni curar el SIDA ni siquiera leer Ulises.
Tócate los cojones a destajo y sin remordimientos.
Sólo faltaba.
5. Mueve el culo.
Los gorditos no siempre son simpáticos ni las rellenitas más guarras. O sea.
La belleza interior está bien pero ya saben, mejor allanen el camino hasta ella.
6. Soledad, Bourbon y sillones orejeros.
Las personas que no saben estar solas son, en el fondo, niños malcriados.
Pequeños divos hijos de puta, dictadores de una república bananera entre el salón y la cocina, constantemente reclamando atención y tardes libres.
Borra sus números.
7. Calladita estás más guapa.
Recuerdo una entrevista a Michael Stipe,
• ¿Qué haces para impresionar a los demás?
• Me quedo callado.
Muerde, huele, anda, araña su espalda, dobla la rodilla. Mira más, mira mejor. Busca el abismo.
Escucha.
Aprende.
8. Recupera la ternura.
El cinismo es un arma de doble filo, puede ser interesante pero también insoportable.
House mola. Pero Nate Fisher mola más.
Lloraste con Big Fish. Sufres cada verso de Tom Waits y celebras cada abrazo que no esperas.
¿Cuál es el puto problema?
9. Relatividad y prejuicios de a cuarto.
Conozco pocas personas felices.
Y créanme, no tiene nada que ver con la inteligencia; eso de que para ser feliz hay que ser ignorante debió urdirlo un informático resentido y malfollado.
Vete tú a saber por qué son felices aquellos fulanos. Sólo sé una cosa, relativizan todo. Cada problema, cada rincón de la casa de sus vidas.
Ya saben, si las cosas son como las ves, mejor no las mires mucho.
10. Folla como un cabrón.
Como un enano. Como una mujer despechada con luna llena y sábanas limpias.
Como si te quedara un mes de vida, un semana, un jodido día.
Como nunca.
Como siempre.
Momo, de Michael Ende
Me recomendaron Momo varias veces. Es más, me dijeron que me sentiría identificado con Momo. Así que a falta de regalos, fui a comprármelo, y me lo leí enseguida.
Momo es una niña que sabe escuchar, y que lucha contra que la sociedad se acomode. Que lleguen los hombres grises y quiten a las personas sus ganas de vivir, su ocio, sus risas, su corazón, su tiempo libre.

La compañía Titirimundi representa Momo estos días. He tenido la suerte de poder verlo en el Teatro Central. Pese a que su fidelidad al libro no es completa, me ha parecido una adaptación bastante correcta, y desde luego, con mucho más humor. Recomendable, sobre todo para gente de espíritu joven.
Momo es una niña que sabe escuchar, y que lucha contra que la sociedad se acomode. Que lleguen los hombres grises y quiten a las personas sus ganas de vivir, su ocio, sus risas, su corazón, su tiempo libre.

La compañía Titirimundi representa Momo estos días. He tenido la suerte de poder verlo en el Teatro Central. Pese a que su fidelidad al libro no es completa, me ha parecido una adaptación bastante correcta, y desde luego, con mucho más humor. Recomendable, sobre todo para gente de espíritu joven.
martes, 29 de diciembre de 2009
Fin 2009, deseos 2010
Compilación de cine del 2009, con una excelente selección musical, entre otros White Lies – Death, The Arcade Fire - Wake up y, sobre todo, Phoenix - 1901.
Y para el 2010, ¡brindemos por l@s que creen en el destino!
Y ya qye hablamos de destinos, hasta Confucio dijo algo similar:
Y para el 2010, ¡brindemos por l@s que creen en el destino!
Y ya qye hablamos de destinos, hasta Confucio dijo algo similar:
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domingo, 27 de diciembre de 2009
Quiéreme, y ten paciencia - Un gorrión
Si quieres a alguien, ten toda la paciencia que la otra persona demande para que podáis ser felices juntos.
Porque a lo mejor ella lo ha hecho antes.
Me hizo recordar la genial frase de El principito: Por favor, domestícame.
Porque a lo mejor ella lo ha hecho antes.
Me hizo recordar la genial frase de El principito: Por favor, domestícame.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
La mirada navideña
Siempre recordaré el día deayer por una mirada que me atravesó los nervios ópticos y me llegó directamente a la médula ósea.
La mirada de Ella.
Llevaba el pelo muy corto, de color negro azabache. Vestía de rojo, un bonito traje, muy sugerente, a lo kimono japonés. Caminaba delante de mí. Contoneaba las caderas grácilmente. Iba escuchando música en unos auriculares azules y menudos. Oteaba todos los escaparates, hasta que justo uno llamó su atención, el de una tienda de bebés. Se paró, se giró, y su volumen aumentó. Estaba embarazada.
Tras unos breves segundos en los que soy incapaz de decidir si seguí andando o me quedé allí pasmado como un imbécil, embelesado ante semejante mujer, ella levantó la mirada y me clavó los dos focos. Sin dejar de tararear lo que supongo que era la melodía de la canción que escuchaba, pausadamente empezó a sonreír. Entonces hizo algo que nunca olvidaré. Se tocó la barriga muy despacio, como regodeándose. Y dejó de mirarme a mí para mirar hacia abajo, a su propio futuro.
Luego me miró de nuevo, más sonriente que antes, y siguió su andadura, más altiva y segura que nunca, mientras se abría camino entre la multitud de una forma más impactante que Moisés abriendo las aguas.
Ayer supe realmente, después de 500 anuncios estúpidos en todos los medios de comunicación, qué es la Navidad.
La mirada de Ella.
Llevaba el pelo muy corto, de color negro azabache. Vestía de rojo, un bonito traje, muy sugerente, a lo kimono japonés. Caminaba delante de mí. Contoneaba las caderas grácilmente. Iba escuchando música en unos auriculares azules y menudos. Oteaba todos los escaparates, hasta que justo uno llamó su atención, el de una tienda de bebés. Se paró, se giró, y su volumen aumentó. Estaba embarazada.
Luego me miró de nuevo, más sonriente que antes, y siguió su andadura, más altiva y segura que nunca, mientras se abría camino entre la multitud de una forma más impactante que Moisés abriendo las aguas.
Ayer supe realmente, después de 500 anuncios estúpidos en todos los medios de comunicación, qué es la Navidad.
Enlaces interesantes
1.- Ví hace tiempo en Zooglea un post que me parece terrible que la gente se haya saltado a la torera porque es de lo más increíble que he visto en años, y si esto es el futuro.. bienvenido sea cuanto antes. Merecen la pena los 15 minutos, si creéis lo contrario, os invito a una copa.
2.- En el blog de Fabi suele haber canciones bastantes interesantes. En los últimos post le ha dado por las reflexiones. Afortunadamente. Os aconsejo un paseíto por él.
Cierto mercader envió a su hijo para aprender el secreto de la felicidad con el más sabio de todos los hombres. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto hasta llegar a un hermoso castillo, en lo alto de una montaña...
¿Tienes ganas de mí? Pues ya somos dos.
Ahora una mirada tuya sería como un puto cuchillo atravesándome. No me mires más.
... que segundas partes nunca fueron buenas. ¿Y las terceras? ¿Las cuartas? ¿Por cuál iríamos nosotros? ¿Podría salir bien alguna vez? Asegúramelo, que para dudar ya estoy yo.
2.- En el blog de Fabi suele haber canciones bastantes interesantes. En los últimos post le ha dado por las reflexiones. Afortunadamente. Os aconsejo un paseíto por él.
Cierto mercader envió a su hijo para aprender el secreto de la felicidad con el más sabio de todos los hombres. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto hasta llegar a un hermoso castillo, en lo alto de una montaña...
(sigue leyendo la historia en el enlace del blog)
3.- ¿Puedes enamorarte de una chica a través de internet? ¿Sin olores, sin tacto, sin visión física? Sí, por supuesto que sí. Puede que eso sea el amor, y lo otro solo el deseo.
A mí La Aspirante me tiene fascinado con sus disertaciones acerca del ser humano y las relaciones (escabrosas) de pareja. Acerca de lo último que he leído, me gustan éste y éste. Pero tiene otros muchos pensamientos destilados.
3.- ¿Puedes enamorarte de una chica a través de internet? ¿Sin olores, sin tacto, sin visión física? Sí, por supuesto que sí. Puede que eso sea el amor, y lo otro solo el deseo.
A mí La Aspirante me tiene fascinado con sus disertaciones acerca del ser humano y las relaciones (escabrosas) de pareja. Acerca de lo último que he leído, me gustan éste y éste. Pero tiene otros muchos pensamientos destilados.
¿Tienes ganas de mí? Pues ya somos dos.
Ahora una mirada tuya sería como un puto cuchillo atravesándome. No me mires más.
... que segundas partes nunca fueron buenas. ¿Y las terceras? ¿Las cuartas? ¿Por cuál iríamos nosotros? ¿Podría salir bien alguna vez? Asegúramelo, que para dudar ya estoy yo.
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