Ya hablé de esta peli, pero es que no me harto de escuchar la canción, cómo se pega.
Y más, con humor.
Siempre me embelesaron las coreografías bien hechas.
Impossible is nothing.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Amor y vísceras
Anoche discutía con N. y M.C. sobre como se rigen las distintas partes del cuerpo humano, quién gobierna, quién se resigna. Y creo que nunca nos pondríamos de acuerdo en este punto.Y es que en el cuerpo humano, los distintos órganos siempre chocan entre ellos, en accidente mortal.
Cuando la cabeza te dice una cosa y todo en tu vida dice otra, la cabeza siempre pierde.
Humphrey Bogart a Lauren Bacall (Cayo Largo - John Huston, 1948)
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Empuja tú también un poco,
Fílmame fílmame mucho
martes, 17 de marzo de 2009
jueves, 12 de marzo de 2009
Vive (mientras puedas)
Ya solo habla de amor
"Las mujeres (que por otro lado son más torpes que los bueyes), saben muy bien cuándo alguien las quiere por encima de otra cosa, y a ese amor por muchas vueltas que le den las pobres es muy difícil renunciar.
También los hombres son más torpes que los bueyes pero los hombres, los pocos hombres que de verdad quieren, cuando de verdad quieren no están pensando en nada más. Para los pocos hombres que todavía se enamoran, el amor es un fin, no un medio, y no lo van a canjear por nada. Y cuando les prohíben seguir queriendo se detienen, porque ya no saben hacer otra cosa."
Ray Loriga – Ya solo habla de amor
miércoles, 11 de marzo de 2009
El hombre de roca

El hombre de roca no llora. No siente. No tiene entrañas.
El hombre de roca se muestra impasible, no flaquea ante la belleza de las cosas, ante lo volátil de las gratas sensaciones. El hombre de roca no se emociona, no se deja llevar, no pierde el control.
El hombre de roca se muestra sereno, imperturbable. No deja ver más allá de sus dientes, tras su sonrisa de suficiencia. No deja que las dudas penetren en su cuerpo, choquen violentamente contra la quietud, el equilibro es imposible.
Cuando cae la noche, los licántropos transforman su estado. Retorna el aquelarre. Cuando cae la noche, el hombre de roca se resguarda en su lecho, bajo las cálidas sábanas de lino y seda, y entonces permuta. Y siente. Y padece. Y llora.
Y entonces El señor Ríder llega, le acaricia, le seca las lágrimas, y le lee un trozo del último libro de Murakami, y al final le dice:
- No llores, niño guapo, mañana volverá a salir el sol.
lunes, 9 de marzo de 2009
Perro dormitando
Si es que no hay nada como soñar que corres libre por las praderas para levantarse totalmente desorientado, ver la cruda realidad, y darte de bruces.
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